domingo, agosto 09, 2009

HUMEDALES ≠ CAMPOS DE GOLF

CAOS ORGÁNICO ≠ ORDEN LINEAL
Como ahora afloró el embeleco de convertir en campos de golf algunos de los pocos humedales que le quedan a Bogotá, vale la pena mirar estas fotos que cuentan por sí solas por qué esa propuesta carece de sentido en términos éticos y de conservación.
Este de abajo es un pequeño humedal de la Sabana:
UN CLICK EN CADA FOTO PARA VERLAS MEJOR
Y esto (abajo) es el campo de golf del club Los Lagartos de Bogotá:

Este es el humedal de Tibabuyes en el sector de la llamada "Chucua de Colsubsidio" en Bogotá:
Este es un campo de golf. No por el hecho de que los golfistas lo llamen el green, quiere decir que pueda reemplazar los humedales:
Foto: INTERNET
Y este es el humedal de La Conejera en Bogotá:
Este de abajo es otro campo de golf. Lindo ¿cierto? Sí, pero no es un humedal
Foto: INTERNET.
Y este es otro recodo del humedal de la Conejera en la localidad de Suba en Bogotá:
Este YA NO ES un humedal. Es un espejo de agua construido en el que fuera "tercio alto" del Humedal de Tibabuyes en Bogotá:
Esta es otra foto del mismo ex-humedal:
Ese aparente "desorden" orgánico de los humedales forma parte de su esencia y su razón de ser. De la biodiversidad, intergridad y complejidad de los humedales depende su capacidad para prestar múltiples servicios ambientales, entre otros el de ayudarle al territorio a absorber los efectos del cambio climático. Cuando los seres humanos les imponemos nuestra uniformidad estética y nuestro orden lineal, dejan de ser humedales. Mal se puede pretender que la mera conservación de un "espejo de agua" determine que el humedal mantenga su condición. Más reflexiones sobre este tema en el artículo "Cambio Radical a los Humedales"

3 Comments:

Blogger eVaN (O.o) said...

lo que tratas de decir es que...

de alguna manera todos moriremos por la mano de la naturaleza...

bueno... es mejor que pensar en morir por nuestra propia mano..
al fin y al cabo todo esta vivo..

ergo..

todo puede matar y morir...

nos vemos :D

veras el blog.. cierto?

7:02 p.m.  
Anonymous Javier said...

Buena analogía.

De hecho, buena parte de los clubes de la ciudad son usurpaciones de humedales. El club del Banco de la República y el Club los lagartos destrozaron y aislaron en su momento, lo que hoy es el humedal Juan Amarillo y el humedal de Córdoba. Varios son los casos en Bogotá y la sabana. Porqué no mejor pensar en expropiar los clubes y restituir las áreas de humedal usurpadas?

10:40 p.m.  
Blogger Edwin said...

Me parece que conservar los humedales a través de la adecuación de campos de golf es una exelente idea, en muchos campos de golf de Bogotá y la Sabana se encuentra mucha biodiversidad de aves, insectos y lagartijas, que es agradable no solo al verlos sino al escucharlos mientras te preparas para dar un buen golpe a la bola; El diseño del campo tiene que ver con las características naturales del area, de esa manera se busca la complejidad del hoyo.
Me gusta la idea

2:18 p.m.  

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