Prólogo al libro "La Medicina Neuralterapéutica: una evolución de la Terapia Neural"
Prólogo al Prólogo:
Acababa
yo de completar mis primeras 66 vueltas al Sol (y acababa de declararse la
pandemia del Covid-19) cuando acogí la recomendación que nos hacen,
especialmente a través del llamado Algoritmo, a quienes nos encontramos
en la “tercera edad” (eufemismo para referirse a la vejez), de que para
evitar o por lo menos aplazar la llegada de la demencia senil, debemos hacer
crucigramas, armar rompecabezas, aprender a tocar algún instrumento musical o
practicar alguna artesanía o manualidad.
Yo opté por coser colchas de retazos, la primera de las cuales elaboré para un artículo que me encargaron para una publicación de la "Comisión de la Verdad", titulada “Diversidad”. Mi artículo se tituló “Biodiversidad y autorregulación de los ecosistemas”, el cual comparte el enfoque de los distintos capítulos de este libro sobre Medicina Neuralterapéutica que generosamente me han invitado a prologar.
Después he seguido elaborando colchas de retazos con apartes de artículos y de libros que he escrito a lo largo de varias décadas, algunos de los cuales describen mis experiencias personales en “El Arte de la Sanación”, especialmente tras dos escuelas de vida -y de lo que después supe que se llama “resiliencia”- que para mí han sido de importancia esencial: el Terremoto de Popayán (1983) y el Terremoto de Tierradentro (1994).
(Notas: 1. "El Arte de la Sanación" es título de una conferencia en permanente construcción sobre la aplicación de los principios de las Medicinas Alternativas en el Continuum Gestión ambiental-Gestión del Riesgo de Desastres-Gestión Climática). 2) Mi experiencia tras el terremoto de Popayán está descrita en el libro "Herramientas para la crisis: Desastres, Ecologismo y Formación Profesional", que se puede descargar el repositorio del SENA por AQUÍ. 3) En este momento no existe una versión virtual del libro "En el borde del Caos" en el cual describo detalladamente mi experiencia en y tras el terremoto de 1994. Pero ya existirá.)
Este prólogo no va a ser la excepción pues, repito, en los escritos de los cuales extraigo varios de los retazos que comparto a continuación, y en las mencionadas experiencias, al igual que en otras no mencionadas, he aplicado enseñanzas de maestros que -sin ser la medicina mi campo de acción- obtuve de acupunturistas y teóricos-practicantes de la Medicina Neuralterapéutica y -particular y directamente- del doctor Julio César Payán.
(Nota: Con el Doctor Payán en 1990 elaboramos el video titulado “Salud: una visión alternativa”, producido con el apoyo de FUNCOP, el cual invito a ver AQUÍ En el video se destacan -entre otros temas- los dos Centros de Salud Comunitaria existentes en ese momento en el Barrio Colombia II en Popayán y en el Municipio de Puerto Tejada en el norte del Cauca, en los cuales FUNCOP -la Fundación para la Comunicación Popular de la cual la doctora Esperanza Cerón, autora de uno de los capítulos de este libro, fue cofundadora y Directora- ofrecía a las comunidades programas de salud y educación basados en el enfoque de las Medicinas Alternativas.)
Por
distintas razones describo este artículo como una colcha de retazos:
no solo porque el diccionario define retazo como «fragmento de un
discurso o de un escrito» (y eso es lo que van a encontrarse), sino porque
a pesar de que han sido tan estigmatizadas (como los cuellos de botella o las
ovejas negras), las colchas de retazos suelen ser expresiones
tangibles y coloridamente bellas de una cultura en la cual resulta
inconcebible el desperdicio de lo que todavía tiene utilidad; de una cultura
que busca satisfacer, sin derroches innecesarios, las necesidades cotidianas,
no por avaricia sino por responsabilidad; de una cultura que valora enormemente
la imaginación y el trabajo manual de quienes–mujeres por lo general– se
dedican a juntar trozos de telas que se quedaron sin vender en el almacén, o
que sobrevivieron a la pérdida de una prenda, de un cubrelecho o de
un mantel que por algún motivo dejaron de existir. Fragmentos en los que
sigue vivo algún textil que alguna vez formó parte de la memoria y por ende de
la identidad familiar.
La
memoria –así sea en retazos– es tan importante para los
territorios, para las comunidades y para las familias, como lo es para
cada persona a nivel individual. La pérdida de la memoria es una de las
principales causas de vulnerabilidad.
A
través de los efectos de la crisis climática y de la pandemia del
covid-19, la Tierra nos está obligando por las malas –porque por
las buenas no quisimos entender– que debemos cambiar la manera de
concebir, planificar, llevar a la práctica y evaluar, eso que hoy llamamos
«desarrollo», y que se basa en el consumo compulsivo, en la producción excesiva
de residuos, en la destrucción de los ecosistemas, en la sobreexplotación de
los suelos y sobre todo en el desconocimiento de los derechos de todos los
seres vivos, incluyendo muchas veces los derechos de los mismos seres humanos:
uno de ellos el derecho a la diversidad sobre la imposición de la uniformidad.
Cuando
decimos «biodiversidad», nos estamos refiriendo a la multiplicidad de maneras
como se expresa la vida en la Tierra, y que incluye a la enorme diversidad de
los seres humanos y de las culturas a las cuales, nos demos cuenta o no,
pertenecemos.
Este libro que tienen en sus
manos o al frente en sus pantallas, en sus versiones en español o en inglés, no
solo contribuirá a consolidar la convicción de sus autoras y autores sobre el
hecho de que los principios en los cuales se basa y que aplica y desarrolla la Medicina
Neuralterapéutica, resultan válidos en el campo de la salud humana y en general
de todas las especies que formamos parte del “reino animal”, como también en cuanto
hace referencia al relacionamiento de los seres humanos con nuestros propios
cuerpos y espíritus, dos dimensiones inseparables y complementarias entre sí,
como el Yin y el Yang.
Por una de esas sincronicidades increíbles que estoy viviendo en estos días, justamente ayer 17 de Mayo me llegó esto a través de Twitter (al que me niego a llamar X). Lo sube @NigthSkyNow y dice así:
Los científicos capturaron fotones entrelazados cuánticamente en tiempo real por primera vez, compartiendo imágenes filtradas y notando cómo los descubrimientos modernos hacen eco de antiguas ideas sobre una realidad oculta
-------------------------------------------
Y en el relacionamiento con otros seres vivos en el sentido estrictamente biológico de la palabra, y con los ecosistemas de los cuales forma parte el Agua, ingrediente esencial de la Vida. En general, en nuestra relación con ese gran Ser Vivo que es el planeta Tierra del cual somos fractales y que conocemos con nombres como Gaia o Pacha Mama.
En un texto titulado “Vamos a sanar con los humedales”,
resumo así el concepto de fractalidad (y de paso invito a que si tienen un rato
disponible entren por el link de abajo a este artículo que puede ser de
interés):
En términos sencillos, la
fractalidad es esa propiedad que poseen los sistemas complejos, de “repetirse”
a sí mismos en términos de lógica funcional y estructural, a
medida que cambian de escala. En su concepción actual, que debemos al
matemático Benoit Mandelbrot, que fue quien primero habló de la “Geometría
fractal de la naturaleza” en
un libro de 1982, la palabra fractalidad vincula el concepto de fracción con
el de totalidad. Esto implica que, de distintas maneras, en
cada fracción podemos encontrar la totalidad a
la cual pertenece: así, en el campo que ahora nos convoca, en cada humedal de
Bogotá nos encontramos con un resumen cualitativo de la Región Hídrica del río
Bogotá de la cual es parte el Distrito Capital.
Más adelante dejaremos que sea el médico Julio César Payán de la Roche (1942-2020), uno de los pioneros y maestros de las medicinas biológicas en Colombia y particularmente de la hoy denominada Medicina Neuralterapéutica, quien explique en qué consisten las “Aproximaciones al concepto de salud desde una mirada alternativa".
El doctor Payán lo hace para el campo de la salud. Yo, que fui su discípulo, amigo y usuario (que no “paciente” sino muy impaciente... como él), lo he aplicado cuando he tenido la responsabilidad de enfrentar desafíos en el campo de la llamada Gestión del Riesgo de Desastres, por ejemplo tras el terremoto de Tierradentro (6 de Junio de 1994). Esa experiencia está narrada en el libro ya citado “En el borde del caos”, publicado por la Casa Pensar de la Universidad Javeriana y por FUNCOP en el año 2000.
Uno de los Principios Orientadores de la Corporación Nasa Kiwe que en 1994 me correspondió diseñar y dirigir, dice así:
Todos los seres vivos, incluyendo las comunidades humanas y sus ecosistemas, poseen "mecanismos de superación" que les permiten transformarse creativamente como resultado de las crisis. La Corporación NASA KIWE entiende su propia función y la de los distintos actores externos que intervienen o intervendrán en la zona de desastre, como el papel que cumplen las medicinas biológicas sobre los organismos afectados por alguna dolencia: no sustituyen el sistema inmunológico que le permite al organismo enfermo asumir el protagonismo de su proceso curativo, sino que lo fortalecen a través de estímulos de energía que el mismo organismo se encarga de procesar según sus propias carencias y necesidades. Esos estímulos de energía, representados en este caso por los aportes económicos, metodológicos o técnicos que realicemos en la zona los actores externos, deben reconocer en las distintas expresiones de la cultura de las comunidades locales, la columna vertebral de su sistema inmunológico y de sus posibilidades creativas.
Ver: Derechos de personas y comunidades afectadas o susceptibles de ser afectadas por desastres
Ahora sí, oigamos al médico
Payán. A medida que lo vayan siguiendo, irán descubriendo qué es aplicable a
esos seres vivos -y por ende sistemas complejos- que son los territorios, resultados
de las interacciones entre los ecosistemas, las comunidades y las instituciones
que los conforman:
Tenemos que comenzar a ver la salud no como un
estado, sino como un proceso para verla en su significado de movimiento y
cambio. En el ser humano son billones de células, cada una con miles de
millones de moléculas enzimáticas a miles de reacciones por segundo, en un
sistema termodinámicamente abierto, esto es que intercambia materia, energía e
información con su medio ambiente, con memoria genética e historia social,
cultural y humana. Así que no puede ser la visión estática de estado, sino la
dinámica de un proceso alejado del equilibrio, complejo y caótico determinista,
con procesos adaptativos de auto-eco-organización.
En el proceso vital alejado del equilibrio (un
sistema en equilibrio no acepta ningún otro estado, fuera del propio, y no está
en condiciones de generar trabajo), se presentan paradojas cuántico-gravitacionales, planteadas ya desde el antiguo Taoísmo, con contradicciones
entre sus diferentes gradientes de información y energía, así que el proceso es
dialéctico y biológico ya que es cuántico gravitacional, termodinámicamente
abierto y teleológico. El proceso es también social ya que hay que reconocer en
el ser no sólo al individuo aislado, sino como un ente que forma, transforma y
es transformado por el medio social. Así que, de ser una individualidad pasa a
ser una singularidad en lo biológico y social con una normalidad y orden propio
que no tiene por qué adaptarse a normatividades masificadoras estadísticas, así
que tenemos que aceptar sus procesos de auto-eco-organización.
Los valores de tensión arterial del negro, son más
altos que los de los blancos, el indio funciona con niveles de hemoglobina
menos concentrados que las otras razas, en las zonas de paludismo el gen de la
anemia falciforme puede defender a la población del plasmodio, el testículo
inflamado produce sustancias que ayudan, en algunas ocasiones, al corazón para
su mejor funcionamiento, para poner algunos ejemplos de comportamientos
especiales, sin olvidarnos de la ley de los 5 elementos de la acupuntura que
nos presenta muy bien las relaciones de los diferentes órganos entre sí mismos
y con el universo.
Pero también, ya lo expresaba antes, es una
singularidad social que lo hace interdependiente con todo su medio, algo que
está de acuerdo con su característica de ser termodinámicamente abierto. Todo
esto le permite hacer parte activa de la vida y comportarse como una emergencia
de ella.
Por las experiencias de Clanser y Aspect y por los
condensados de Bose Einstein (BEC), sabemos que en la naturaleza se da una verdadera
danza cósmica de fotones y electrones que son componentes primarios de todo
nuestro ser, así que la relación de la singularidad interdependiente se
expande a todo el cosmos, siempre teniendo como referencias su medio económico,
social, político e históricos. Es así como entendemos lo holístico.
Finalmente, ese proceso vital que es la salud surge
como una resultante de los sucesos nombrados, y se expresa como la sensación de
bienestar en la vida que al ser singular e interdependiente no permite que se
la reduzca a normas o modelos prefijados.
Los valores "normales" y
"normativizadores" que desde la tecnología, o la biología, sustentan
el modelo de salud ortodoxo, se pueden tener como referencias o aproximaciones
pero solo como una parte del proceso dialéctico que es la salud, y solo
servirán si se evalúan dentro de todo el amplio referente que es el ser humano
holístico.
Así que planteamos como propuesta a discutir, la
siguiente aproximación a una definición de salud: "Salud es un proceso
dialéctico, biológico, social, singular e interdependiente, dado por las
relaciones del ser vital con el cosmos, en un proceso de adaptación en una
sociedad con sus relaciones culturales, políticas, económicas, de producción,
vitales e históricas propias, que finalmente aparece como una sensación de
bienestar en la vida, no definido únicamente por normas o modelos prefijados,
masivos o estadísticos".
La enfermedad, desde este punto de vista, no es lo
contrario a la salud, sino que hace parte del devenir vital y se la considera
como un proceso autoorganizativo agresivo en un ser humano dado (enfermo), al
que no es que le dé una enfermedad, sino que él la hace como parte de su
recorrido vital y teleológico.
Por eso, el abordaje del ENFERMO, no de la
enfermedad, desde la Terapia Neural, consiste en colocarle impulsos al
organismo para que él busque su camino de
auto-eco-organización según su devenir, sus posibilidades y sus relaciones
sociales y cósmicas.
En la teoría del caos se puede hablar del caos determinista, en la biocibernética de la caja negra, en la vida diaria prefiero hablar del misterio de la vida y del milagro de la sanación. Al final uno podría sintetizar la salud como el proceso vital por medio del cual uno se acepta a sí mismo.
Hasta aquí el doctor Julio César
Payán.
Sobre ese mismo tema agrego a la colcha este retazo de mi propia cosecha:
Debo manifestar muy expresamente que no
entiendo el concepto de Caos como sinónimo de “desorden” (con
todas las implicaciones negativas que esa palabra suscita), sino como el
orden no lineal de los sistemas complejos de la Naturaleza. Así mismo,
estoy convencido de que uno de los problemas que actualmente afectan a algunos
nuestros humedales, es que se les ha intentado imponer por la fuerza de la
ingeniería y del poder económico y burocrático, nuestro orden generador de entropía].
La resonancia es el fenómeno físico que hace que,
por ejemplo, cuando vibra una cuerda de una guitarra con una determinada
frecuencia (o periodo natural de vibración), sin que exista
contacto físico entre ellas, hace vibrar las cuerdas de otros instrumentos que
se encuentren afinadas en la misma frecuencia.
Para los efectos que nos interesan, podemos definir
la resonancia como contagio por vibración.
Si las instituciones distritales logran vibrar
a una misma frecuencia, que en este caso es una visión compartida del
territorio y de la función que cumple la red hidrológica en el mismo (lo que
hemos denominado tocar la misma partitura), muy probablemente van
a resonar con mayor facilidad con las comunidades y sus
organizaciones vinculadas a la gestión de humedales, las cuales a su vez tienen
el reto de sintonizarse en una frecuencia común.
Para que esto sea posible y para evitar que
esa resonancia se convierta en un fenómeno destructivo, es
necesario recuperar (si se han perdido) y fortalecer (si todavía existen) los
controles socio-ecosistémicos (fundamentalmente la llamada retroalimentación
negativa) de los cuales depende la estabilidad dinámica del territorio
correspondiente.
Ese contagio por vibración se
encuentra en la base del llamado Comportamiento Emergente, que
fundamentalmente consiste en que una serie de individuos (células,
neuronas, aves, peces, hormigas, personas, experiencias sociales, etc.)
logren acoplarse a partir de unas reglas simples
que comparten, para dar el salto cualitativo hacia un comportamiento de alta
complejidad.
“La Acupuntura: medicina del amor y la esperanza”
El autor del siguiente retazo
es Fernando González Uribe, también discípulo de Payán y médico y
anestesiólogo de la Universidad Nacional de Colombia, con posgrado en
Acupuntura, moxibustión y anestesia acupuntural en el Instituto de Medicina
Tradicional China de Beijing, quien es otro de mis maestros en el desafío
de proponer y aplicar una Acupuntura del Territorio
La salud es la armonía en
la cantidad y calidad de la energía, que llamamos QI (se pronuncia chi)
compuesta de dos factores: Yin y Yang, y su fluir adecuado por los canales
o meridianos de acupuntura y por todos los órganos y partes del cuerpo
para garantizar las funciones tanto físicas como mentales del ser humano. La
ruptura de esa armonía, producida por múltiples factores internos o externos
produce síntomas o enfermedades. […]
La mayoría de los puntos más utilizados en
acupuntura por miles de años, están localizados sobre los meridianos de
acupuntura, los cuales son trayectos o caminos de circulación de la energía por
el cuerpo.
Uno de los retos que tenemos
quienes nos dedicamos a la Acupuntura del Territorio es precisamente el
de identificar cuáles son esos meridianos y en donde se encuentran los puntos
que debemos estimular para que el ser vivo territorio genere sinergias, concepto
que defino como la posibilidad de alimentar varios pájaros con la misma
guayaba.
Estas gráficas forman parte del documento “Vamos a sanar con los humedales” y muestran, la primera, las interrelaciones de los distintos problemas que dificultan el ejercicio efectivo de una gestión adecuada, y la segunda, la posibilidad de que una acción que se ejerza sobre uno de los campos problemáticos que allí se enuncian, pueda generar efectos en los demás campos
Conclusiones
No es usual
que el prólogo de un libro consista en una colcha de retazos, como
tampoco lo es que proponga unas conclusiones. Pero ya que nos aventuramos con
lo primero, vamos a aventurarnos con lo segundo.
1) Esta primera ya está enunciada desde el principio del prólogo. Traigo para acá ese retazo: Este libro no solamente contribuirá a consolidar la convicción que tienen sus autores y autoras sobre el hecho de que los principios en los cuales se basa y que aplica y desarrolla la Medicina Neuralterapéutica, no solo resultan válidos en el campo de la salud humana y en general de la salud de todas las especies que formamos parte del “reino animal”, sino también en el de nuestro relacionamiento con nuestros propios cuerpos y espíritus (dos dimensiones inseparables y complementarias entre sí, como el Yin y el Yang); del relacionamiento con otros seres vivos en el sentido estrictamente biológico de la palabra, como también con los ecosistemas de los cuales forma parte del Agua en todas sus expresiones, y en general con ese gran Ser Vivo que es el planeta Tierra del cual somos fractales y que conocemos con nombres como Gaia o Pacha Mama. (Esta puede ser la justificación para que a mí, que no me muevo en el campo de la medicina, me hayan hecho el honor de invitarme a prologar este libro).
2) Importante resaltar que las
autoras y autores de los artículos de este tratado sobre Medicina
Neuralterapéutica, poseen -unas veces de manera expresa, otras veces no
tanto- distintas opiniones sobre la Acupuntura, la Homeopatía y otras de las
llamadas “medicinas biológicas o alternativas”, lo cual resulta válido y sano por
cuanto en el campo de salud también la Biodiversidad de Cosmovisiones
constituye un valor primordial.
No entro a conceptuar sobre unas u otras “escuelas” pues, como lo he repetido varias veces, ese no es mi campo, pero sí estoy seguro de que la eficacia de todas y cada una de ellas -y de la misma Medicina Neuralterapéutica, como también de la “medicina ortodoxa”- depende de la sabiduría que posee quien las practica, para estimular y fortalecer la capacidad del organismo enfermo para que, en palabras ya citadas de Payán, “busque su camino de auto-eco-organización según su devenir, sus posibilidades y sus relaciones sociales y cósmicas.” A esa sabiduría, que no es teórica sino integralmente vital, sin duda hace referencia el anhelado Don de la Sanación.
Cosmovisiones basadas tanto en el Taoísmo chino (que para mí es una filosofía de vida en la cual también me inició el maestro Payán) como en muchos enfoques y valores de las cosmovisiones de las culturas ancestrales de las comunidades que poblaban los territorios hoy “latinoamericanos” antes de la llegada de nuestros antepasados españoles, y que la mayoría de las comunidades descendientes de esas culturas han logrado mantener hasta la actualidad... Y que gracias a ellas han logrado sobrevivir a pesar de las múltiples amenazas que las han puesto al borde de la extinción.
Me parece muy importante resaltar esto porque constituye un muy buen ejemplo de los Diálogos de Cosmovisiones de los cuales depende la supervivencia de nuestra especie humana en este planeta. Y también porque quienes nos consideramos discípulos de Julio Cesar Payán -cuya presencia aflora en cada una de estas páginas- consideramos que la Medicina Neuralterapéutica es un Virus de Vida del cual nuestro maestro fue su primer gestor (en su consultorio en Popayán y en los Centros de Salud Comunitaria impulsados por la Fundación para la Comunicación Popular FUNCOP) y que de allí surgieron muchos de los vectores de este enfoque que no dudamos en considerar un aporte latinoamericano al resto del planeta.
4) La coautora
del libro Edna Cecilia Garzón Fuentes y los
coautores Agustín Angarita Lezama y Eduardo Humberto Beltrán Dussán, citando también al maestro
Payán, mencionan expresamente lo que en los demás capítulos está implícito: “La Medicina
Neuralterapéutica, como una medicina alternativa no es una mera técnica, una
herramienta o un método, sino que es una concepción a la que hay que atreverse
y ser libre, una concepción impregnada de otra racionalidad, de otra lógica,
que en su interactuar solidario, no vertical, reconocedor de saberes y
sabidurías es respetuosa, responsable, ética y profundamente amorosa”.
Esto también es válido no solamente para quienes hacen sus aportes a la sociedad y al planeta desde el campo de la salud, sino también para quienes nos encontramos comprometidos con un Proyecto de Vida alrededor del propósito de contribuir a alcanzar “La Salud del Alma, la salud del cuerpo y la paz”.
A leer pues y a comprometernos como actores y vectores con lo que aprendamos aquí
Una ñapa: Ilustración Yin Yanguiana posiblemente relacionada con los trabajos de astronomía simbólica (siglos XVII y XVII) uno de cuyos artífices fue Athanasius Kircher






0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home